29 de Junio del 2019
Hoy tomé al fin la iniciativa de iniciar con mi tratamiento de ortodoncia, además claro de juntar el dinero ya que como saben no es para nada barato.
Después de buscar durante 2 meses algún dentista que me convenciera, encontré por referencia a una doctora muy amable y que hizo un buen trabajo con una de mis amigas de la secundaria, por lo que decidí ir con ella.
Pues bien, realmente faltando una semana para que me hicieran la colocación de los brackets yo estuve tragando como si no hubiera un mañana, comí absolutamente de todo ya que me decían que las primeras semanas eran las más dolorosas en lo que se acostumbraban los dientes, también sentía muchos nervios porque no sabría si me vería mal, no no soy vanidosa, no me considero la gran coca del desierto, pero sería si sería algo que me generara inseguridad.
Estuve buscando videos de como se verían mis dientes ya con el cambio, cómo iba a ser el proceso de colocación, las benditas combinaciones de ligas que se podrían hacer, además de cuáles colores se verían mejor.
Una vez llegado el día, 29 de junio de 2019 y la hora eran las 10, pasé al consultorio en donde tanto la doctora como la asistente preparaban lo necesario.
La doctora comenzó preparando un polvito con el que después pulió mis dientes y me puso una sustancia (no pregunté que era), me enjuagué para eliminar los residuos y prosiguió a colocarme de una jeringa una sustancia muuuuuy ácida, el sabor era similar al del vinagre pero con limón, esa sustancia lo que hace es abrir los poros del diente para que pueda pegar bien el bracket. Me enjuagué y limpió muy bien, me puse el separador y comenzó con el pegado del bracket, midió con una reglita en donde se iba a hacer la colocación, después puso el arco y al final me pasó una cajita en donde podía escoger el color de las ligas (creo que esta era la parte que más me emocionaba xD) escogí unas rosas y otras magenta y en cada liga que ponía sentía como se iba tensando el alambre.
El dìa 0 no me dolían mis dientes, los sentía muy extraños y no podía cerrar muy bien la boca, aún no comenzaban a calar los alambres, en un intento por morder una galletita (las que son como oblea rellenas de chocolate que les ponen a los frappes) sentí mucho dolor y tristeza porque sabía que iban a ser días muy dolorosos.
Dejaré fotos del antes y del después de la colocación de los brackets
Hoy tomé al fin la iniciativa de iniciar con mi tratamiento de ortodoncia, además claro de juntar el dinero ya que como saben no es para nada barato.
Después de buscar durante 2 meses algún dentista que me convenciera, encontré por referencia a una doctora muy amable y que hizo un buen trabajo con una de mis amigas de la secundaria, por lo que decidí ir con ella.
Pues bien, realmente faltando una semana para que me hicieran la colocación de los brackets yo estuve tragando como si no hubiera un mañana, comí absolutamente de todo ya que me decían que las primeras semanas eran las más dolorosas en lo que se acostumbraban los dientes, también sentía muchos nervios porque no sabría si me vería mal, no no soy vanidosa, no me considero la gran coca del desierto, pero sería si sería algo que me generara inseguridad.
Estuve buscando videos de como se verían mis dientes ya con el cambio, cómo iba a ser el proceso de colocación, las benditas combinaciones de ligas que se podrían hacer, además de cuáles colores se verían mejor.
Una vez llegado el día, 29 de junio de 2019 y la hora eran las 10, pasé al consultorio en donde tanto la doctora como la asistente preparaban lo necesario.
La doctora comenzó preparando un polvito con el que después pulió mis dientes y me puso una sustancia (no pregunté que era), me enjuagué para eliminar los residuos y prosiguió a colocarme de una jeringa una sustancia muuuuuy ácida, el sabor era similar al del vinagre pero con limón, esa sustancia lo que hace es abrir los poros del diente para que pueda pegar bien el bracket. Me enjuagué y limpió muy bien, me puse el separador y comenzó con el pegado del bracket, midió con una reglita en donde se iba a hacer la colocación, después puso el arco y al final me pasó una cajita en donde podía escoger el color de las ligas (creo que esta era la parte que más me emocionaba xD) escogí unas rosas y otras magenta y en cada liga que ponía sentía como se iba tensando el alambre.
El dìa 0 no me dolían mis dientes, los sentía muy extraños y no podía cerrar muy bien la boca, aún no comenzaban a calar los alambres, en un intento por morder una galletita (las que son como oblea rellenas de chocolate que les ponen a los frappes) sentí mucho dolor y tristeza porque sabía que iban a ser días muy dolorosos.
Dejaré fotos del antes y del después de la colocación de los brackets
Mi proxima cita el 3 de agosto





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